6/2/09

Integración

Por la mañana cerraste los ojos, no querías abrirlos, preferías quedarte encerrado en tu habitación. Te cubriste la cabeza con las sabanas y respiraste profundamente, cuando, a su vez, una leve presión en el pecho alteró tu pensamiento “¿Qué me ocurre?”
Es el tiempo en que todo sigue una misma ley, que te acostumbraste al contacto con otros que no son como tú, respetaste su comportamiento y hasta te comportaste igual. Pero al regreso te encontraste con que no eras tú. “¿Qué me ocurre?”
Te mirabas al espejo y veías doble, dos en uno, no sabías si reír o llorar. E intentar recuperarse, sonreír ante el desdoble, ser consciente de que te pierdes. Sientes miedo a perder aquello que querías, aquello que te costó tanto conseguir y deseaste un tiempo de soledad para poner las ideas en orden.
Por la mañana cerraste los ojos, no querías abrirlos, preferías quedarte solo y en silencio, no escuchar, no callar y no mirar alrededor, sólo el interior para saber que te decías, para dejar regresar a ese “Loco” que eras.
Te reencontraste con quien fuiste y empezaste a abrazarlo, poco a poco se producía la fusión pero sigue siendo lenta.
Pediste algo de silencio pero la cosa era complicada, tu mismo te recuperabas con lentitud a causa de continuar con “el día a día”. Y es que la sociedad intenta determinar y convertirte a placer y cuando eres frágil puede cazarte.
Sólo te queda coger tu fortaleza, esa espada que corta las cadenas que te atrapan. Sólo tú puedes conseguirlo, nadie lo hará por ti.
Por la mañana abriste los ojos, te miraste al espejo y te viste sólo a ti mismo, habías vuelto, habías aprendido durante el combate, eras libre.

17/1/09

La Luna del lobo

La Luna de enero se levanta cuando soplan los fieros vientos de invierno. Como los lobos asediaban los primeros poblados, esta Luna del profundo invierno, ronda y gruñe, hambrienta y a la caza. Dentro, nos reunimos al calor del hogar. Dibuja un manto de protección y fuerza y viaja hacia el interior. Deja que la oscuridad de la estación arrope tus planes y tus sueños. Las visiones interiores aparecen, incitándonos a prever lo que deseamos plantar en el próximo ciclo de fertilidad. En el mundo espiritual y en la tierra, la nueva vida reúne sus energías y se prepara. Tómate el tiempo de contemplar en quietud lo que está por venir. Concéntrate en la preparación y la protección en compañía de seres queridos, porque la fuerza aumenta en tiempos sosegados y se nos prepara para la estación que está a punto de llegar.
Luna de nieve, Luna fría, Luna tranquila, quédate.
¡Qué la protección y la fuerza crezcan en el interior,
Inanna, Sarasvati, Hera y Sinn,
tejed nuevos comienzos ahí en las profundidades interiores!
Autor/a: Dallas Jennifer Cobb

9/1/09

Dedicatoria

Al principio no estabas muy seguro
de qué camino tomar,
-el izquierdo, el derecho, la cumbre o el estanque-
tampoco sabías cómo servir la cerveza
o cortar el pastel,
pero aprendiste a tiempo y seguiste adelante.

Aunque otros caminos eran más anchos,
llanos y nuevos,
un antiguo camino surgió bajo tus pies
y lo seguiste,
lo estudiaste y creciste y hablaste con las
almas compañeras que fuiste encontrando.

Ahora te yergues fuera del tiempo y del espacio,
para consagrarte entre los Sabios.
En ese lugar las hojas de los árboles se inclinan para escuchar.
En los cielos, la Luna brillante es tu testigo.

Dices "Soy bruja". Pronuncias las palabras tres veces
y lo que digas a partir de entonces será.

Autora: Elizabeth Barrette

1/1/09

Año Nuevo en Dartmoor

En esto consiste la novedad: en cada pequeño y chabacano
Obstáculo recubierto de cristal, cada uno con su peculiaridad,
Centelleando y tintinando con falsete de santo. Tan sólo tú
No sabes qué hacer con este repentino terreno resbaladizo,
Con este ciego, blanco, espantoso, inaccesible declive.
No hay manera de aprehenderlo con las palabras que conoces.
No hay manera de llegar a él, ni en elefante, ni sobre ruedas, ni a pie.
Nosotros hemos venido aquí tan sólo a mirar, y tú eres demasiado nueva
Como para querer el mundo en un sombrero de cristal.



Sylvia Plath

5/11/08

29/10/08



Esa mirada transparente,
Envolvió el sueño,
Envolvió la dulzura,
Y sonó un suspiro.
La delicadeza de sus pezuñas
Arañaron las pieles
Dejándolas ensangrentadas,
Haciéndolas visibles.
Buscando perdón,
La mirada transparente volvió,
Se posó ante mis ojos
Y no hubo discusión.
Y tras esto sonreíste,
Y arañaste hasta destrozar.
Todas las tiras esparcidas,
Se bañaron en el rojo mar.
Y volvió tu mirada transparente
Con una dulzura inusual
Tenías lo que querías,
Ya no necesitabas más.
Y el mar fue océano,
Siempre perduró,
El daño inflingido
Tuvo perdón.
Deje que tus pezuñas,
Arañaran cuanto querían,
Sólo por esa mirada,
La transparencia de una sonrisa.

28/10/08

La muerte sigue con la vida,
Y sólo muere lo que se olvida,
Así recordemos que nada muere
Si no es en nuestra memoria.
Y nosotros, pequeños terrestres,
Siempre temiendo ese fin,
Que no deja de ser un principio,
Un principio sin fin.
Y soñamos,
Soñamos una vida eterna,
Que no es más que una mentira,
Que da lugar a la ilusión
Y acaba con la desesperación.
Oh pequeños terrestres,
Que os creísteis los dueños de todo
Y ahora os veis derrotados
Por la vida misma que os conduce
En dirección a vuestro miedo.
¿Y ahora que hacemos?
No somos dueños, no somos reyes,
¡somos mortales!
Y aun no lo creemos.
Nacemos para morir,
Sin aprender a vivir.
¿Cuántos de vosotros podrá dar su último suspiro
y decir “HE VIVIDO” sin que sólo sea un sueño?